¿Quiénes somos?

GrupoCreaMás, plantea una alternativa a la tradicional consultoría, distante en el trato, a la que se acude como último recurso, ante problemas que requieren la intervención de profesionales.

Por el contrario, nuestra Consultora, compuesta por profesionales del sector psicológico, psicopedagógico, sociológico, económico, de la enseñanza y especialistas en materia de igualdad de oportunidades y en género, puso en marcha y organizó un sistema de colaboración multidisciplinar que aunara dichas disciplinas.

En este sentido, debemos decir, que no somos las primeras profesionales que integran dichas disciplinas; no obstante, aportamos la idea innovadora de complementarlas, de integrarlas, toda vez que la dilatada experiencia profesional con la que contamos, nos ha demostrado que el mejor resultado se obtiene siempre con la colaboración y el trabajo en equipo, si se quiere obtener como resultado la aportación eficaz, rápida y útil de soluciones.

Con estos objetivos, se consolida GrupoCreaMás, tras una larga experiencia de sus miembros en sus respectivas competencias con la intención de continuar trabajando para la consecución de sus fines.

viernes, 30 de septiembre de 2011

PARA LEER


La humanidad ha sufrido desde los albores de la historia de gobernantes crueles, locos, psicológicamente débiles e incluso psicópatas que han llevado a sus pueblos a la desesperación, la tortura y la muerte.
Todos conocemos a Calígula de Roma, a Nerón o a Hitler, pero hay otros que son más desconocidos, pero no por ello más destructores o crueles.

Si Hitler tiene sobre su nombre la cifra de 6 millones de muertos, no hay que olvidarse de Pol Pot al que se le adjudican casi 2 millones de muertos y desaparecidos en su país Camboya o de José Stalin que se lleva "el gran honor" de hacer desaparecer unos 10 millones de personas en sus famosas purgas ideológicas.

Todo el alumnado conoce la barbarie del nacional socialista (nazi) Hitler pero desconocen el terror que se propagó por la Europa del Este después de la II Guerra Mundial el psicópata comunista Stalin hasta el día de su muerte.

Este libro está narrado en primera persona por una mujer, profesora de Historia en la Universidad  y miembro del Partido Comunista, que por estar en desacuerdo con algunas de las actitudes que se estaban llevando a cabo en su tierra, fue acusada y condenada a un "gulag" (campo de concentración) en Siberia, llamados campos de trabajo por el régimen y que fueron la tumba de millones de personas, que morían de hambre y frío en las vastas regiones siberianas donde el invierno es lo más parecido a un infierno de hielo y frío.

Evgenia nos narra en este libro las vicisitudes a las que se tuvo que enfrentar por el simple hecho de ser coherente con su propia ideología y su despertar al terror instaruado por el poder para quebrantar la libertad individual del ser humano.

Pensamos que es un libro que debería conocerse, para el alumnado de Secundaria, una forma de ampliar su conocimiento de la locura que se pueda instaurar en el propio individuo y que hay que conocer para que no pueda repetirse en el futuro.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

María Moliner

Un diccionario y cuatro hijos.

En la vida y la obra de María Moliner, que nació en el pueblo de Paniza y murió en Madrid, años después de que se le muriesen el marido, el humor, la razón y la memoria, todo parece claro, recatado, noble y discreto.

Sin embargo, después de su desaparición física y de la aparición de la segunda y distinta edición de su única obra, el "Diccionario de uso del español", se desató una polémica feroz en los periódicos. Sirva como ejemplo este aviso publicado en "El País" el 28 de octubre de 1998:

"En adelante, y hasta nuevo aviso, aquellos que no dispongan ya de él y quieran saber en qué consiste el verdadero "Diccionario de uso del Español", de María Moliner para poder utilizarlo como ella había previsto, tendrán que buscarlo en las librerías de viejo." Firmaba su hijo.
Su diccionario ha sido y es el preferido de grandes escritores como García Márquez, que lo definió como "el más útil, más acucioso y más divertido de la lengua castellana". 

María Juana Moliner Ruiz nació un tres de Marzo de 1900 en Paniza, donde su padre era médico. María era la mayor de tres hermanos. Y cuando era poco más que una niña sucedió el gran desastre familiar: su padre los abandonó. 

Al mudarse a Madrid ella tuvo que hacer frente a la educación de sus hermanos, mientras alternaba sus estudios con algunas clases particulares para ayudar en la modesta economía familiar. Pero la voluntad, tan presente en su vida, el amor a la familia y la resistencia fiera ante las adversidades tuvieron ahí su forja sentimental y biográfica, definitiva y definitoria. Consiguió licenciarse en Filosofía y Letras y sacó las oposiciones al Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos en 1922. 

En 1925 se casó con Fernando Ramón y Ferrando, un catedrático de física, con el que se trasladará a Valencia y tendrá cuatro hijos.
María trató de abrirse camino y, ya con la guerra civil en marcha, dirigió la Biblioteca de la Universidad y la nombraron Directora de la Junta de Adquisición y Cambio Internacional de Publicaciones. 

En  1946, su marido consiguió ser readmitido en la Universidad de Murcia, y después en la de Salamanca, mientras ella se establecía en Madrid para comenzar la gran obra de toda su vida: El Diccionario.

Tardaría quince años en terminarlo. Y así comienza la leyenda de María Moliner: ella levantándose a las cinco de la mañana y poniéndose a trabajar a lápiz en las fichas de papel de media cuartilla, a solas, mientras todos duermen, mientras los hablantes callan pero la lengua sigue fluyendo en su pluma, en su lápiz, en su cerebro.

Es el suyo un diccionario de memoria, atento al rumor y a la historia familiar de las palabras, a los troncos semánticos, a las dinastías de significado, legítimas y bastardas, que todas suelen ser de varios pareceres. Es un diccionario que hizo por su cuenta, con una voluntad de hierro y un talento fuera de lo común. Todo muy aragonés: muy a la suya, muy para adentro y muy a su manera.

"La estructura de los artículos está calculada para que el lector adquiera una primera idea del significado del término con los sinónimos, la precise con la definición y la confirme con los ejemplos. Un diccionario de uso quiere decir que es el diccionario que ayuda a usar el español. Si me pongo a pensar qué es mi diccionario, me acomete algo de presunción: es un diccionario único en el mundo. " 

En 1966, la aparición de su diccionario la convirtió de la noche a la mañana en una celebridad dentro de ese pequeño mundo de academias y académicos, estudiosos de la lengua y burócratas del idioma. En 1972, Rafael Lapesa y Laín Entralgo la propusieron como candidata a la Real Academia de la Lengua. Pero no la aceptaron. Aquella fallida candidatura, como la de Rosa Chacel en su día, retrató la miseria intelectual de algunos académicos que no supieron entender lo que María Moliner significaba: una honra para la institución. 

Ella comentaría tras la decisión de la Academia: "Después de todo ha sido una experiencia divertida. Bien sabe Dios que yo no había pensado nunca, mientras escribí el Diccionario, en tal honor. Y, ahora, nunca pensé seriamente que la Academia me eligiera a mi. Y como, por otro lado, me daba miedo que lo hicieran, el desenlace ha sido el mejor que la cosa podía tener. Además, de qué puedo hablar yo en un discurso de admisión, si en toda mi vida, no he hecho más que coser calcetines?" 

Entonces María volvió a lo de siempre: a su familia y a su obra. Pero por muy poco tiempo. En 1973 comienza a perder sus facultades mentales. En 1974 muere su marido y ella se sume en un silencio prácticamente definitivo. Murió en 1981 cuando ya no era la que fue viva, la que fue mujer, la que fue madre, la que fue esposa, la que fue estudiosa eminente de nuestra lengua, atenta al rumor vivo de las palabras en el cauce sonoro del uso popular.

Su hijo la define así: "María, mi madre, no era presumida. Llevaba el pelo siempre recogido, sin collares ni adornos. Era muy sencilla, aunque se exigía mucho a sí misma y tenía plena conciencia de la importancia de su trabajo. Cómo definir a mi madre en realidad? Como una persona vitalista, con una mirada limpia, abierta a todo, curiosa, vida de conocimiento, chusca a veces, optimista y baturra. Papá se reía mucho porque andaba siempre con la cabeza por delante, como tirando...no era andar, era llegar, y si pon’a la cabeza por delante, llegaba. Mi padre paseaba, mi madre no, se tragaba el camino."

lunes, 26 de septiembre de 2011

DE PELÍCULA

COMO AGUA PARA CHOCOLATE

El guión de esta película se convirtió posteriormente en el libro del mismo título de Laura Esquivel. Esta película mezcla la gastronomía más espectacular e imaginativa con el amor y las tradiciones familiares más estrictas y, que por desgracia, en muchos lugares, siguen vigentes. Las hijas solteras tienen el deber y la obligación de quedar sin opción a casarse para quedar al cuidado, en este caso, de la madre, renunciando al amor. Hoy en día las cosas han cambiado, pero no tanto, las mujeres como cuidadoras, tenemos que hacernos cargo del cuidado de nuestros padres, cuando éstos están enfermos, e incluso de nuestros suegros. No se ven muchos hombres en los hospitales pasando la noche en una incómoda silla, sin embargo son legión las mujeres que mal duermen cuidando a padres, madres y allegados, durante días, semanas o meses.

Tanto en película o como novela, creo que es un buen material para trabajar con alumnado de Secundaria.

SIPNOSIS

Historia de amor y gastronomía ambientada en México a principios del siglo XX. Dos jóvenes locamente enamorados, Tita  y Pedro, tienen que renunciar a su amor porque Mamá Elena  decide que Tita, por ser la menor de sus hijas, debe quedarse soltera para cuidarla en su vejez. Entre los olores y sabores de la cocina tradicional mexicana, Tita sufrirá durante muchos años por un amor que perdurará más allá del tiempo